Cómo afrontar la selectividad con mayor seguridad

Cómo afrontar la selectividad con mayor seguridad
Comparte este artículo
Autor: Comentar

La selectividad es una de las pruebas más importantes que vas a realizar en tu vida. Para rendir al máximo durante los exámenes, además de haberte preparado, debes estar descansado, saber lo que quieres, cómo reclamar en caso de no estar de acuerdo con tu nota final y barajar otras opciones si todo se tuerce.

como_afrontar_la_selectividad_con_mayor_seguridad

Para preparar la prueba, los expertos recomiendan repasar los exámenes de ediciones anteriores. Gracias a esto,  podrás familiarizarte con el criterio de corrección que siguen los comités encargados de ello, que buscan sobre todo claridad en la expresión de conocimientos, un estilo de redacción adecuado, un vocabulario rico y por supuesto una correcta ortografía. También valoran la capacidad de análisis, razonamiento y síntesis.

Gracias a los cambios introducidos el año pasado puedes aspirar a subir nota gracias a la prueba específica, por lo que es conveniente que tengas claro los distintos parámetros de ponderación que las universidades dan a cada materia según la titulación (0,1 ó 0,2) lo que te ayudará a obtener una nota final más elevada. De los cuatro ejercicios máximos a los que se pueden presentar en esta fase, sólo dos se tienen en cuenta en la nota de acceso.

Sí una vez hecho el examen no estás contento con tu nota tienes un plazo de tres días hábiles para reclamar una vez publicadas las calificaciones. Hay dos formas de hacerlo: solicitar una segunda corrección o elevar una reclamación a la comisión que organiza la prueba.

En el primer caso la segunda corrección la realizará un profesor especialista que revisará el examen y le otorgará una nueva nota. La nota final será el resultado de la media entre la primera y la segunda nota. En la hipotética situación de que la diferencia entre una y otra supere los tres puntos, es posible solicitar una tercera corrección cuyo resultado será el definitivo.

La segunda opción es presentar una reclamación ante la Comisión Organizadora. En este caso,  no se revisa la prueba, sino que el alumno debe alegar cualquier circunstancia relacionada con el desarrollo de las pruebas, que según él, pueda haber afectado a los resultados finales. Antes de llegar a este extremo es conveniente haber solicitado la revisión del examen, ya que si recurres a esta vía en primer lugar no tendrás derecho a una segunda corrección.

Si todo va mal y suspendes tienes dos opciones. Si tienes claro que quieres ir a la universidad,  prepárate mejor y preséntate en septiembre. La otra opción es la de la FP. Recuerda que, además de ser una de las mejores alternativas para acceder al cada vez más complicado mercado laboral, te permite, una vez superada, ingresar en la universidad.

Imagen sujeta a licencia CC de JustAboy

Comparte este artículo