¿Qué debo hacer si mi hijo es un acosador?

¿Qué debo hacer si mi hijo es un acosador?
Comparte este artículo
Autor: Comentar

El acoso escolar es un serio problema que se viene presentando desde hace mucho tiempo en las instituciones tanto públicas como privadas. Lo que sucede es que, actualmente, está siendo vigilada y muy regulada por los centros educativos a fin de erradicarla lo más que se pueda de los mismos.

La situación que viven los niños y niñas acosadas está ampliamente discutida y se han reglamentado una serie de medidas que permiten tratar profesionalmente a los afectados.  Pero hay otra parte que es muy preocupante y es la que le corresponde a la familia de los acosadores.  Muchos de estos niños forman parte de hogares desestructurados con problemas serios de violencia doméstica, mientras que en otros es la falta de supervisión y convivencia lo que origina estas conductas.

119483867

Si eres padre o madre de un niño o niña acosador, debes tomar en cuenta lo siguiente:

Aceptar la situación es lo más importante.  Cuando un hijo o hija tienen este tipo de conductas, solemos quitar importancia, por la edad, por la situación en casa, o por muchas otras razones.  Nada justifica la conducta premeditada que agrede a  otros.

– El acoso escolar es una forma de maltrato que puede ser físico o psíquico. No se deben incentivar conductas agresivas como métodos de resolución de problemas.

Nunca menosprecies la labor que realiza el centro.  Las expulsiones y aperturas de expedientes disciplinarios son medidas que buscan evitar el contacto con otros para dañarlos.

– Los centros educativos tienen departamentos que pueden ayudar a las familias a superar estas circunstancias.  Pero, por razones que tienen que ver con la cantidad de alumnos, puede ser poca la atención que se presta al niño acosador. En situaciones reincidentes, lo mejor es contactar con algún especialista fuera del centro que pueda atender al niño o a la niña y a su familia.

Las normas de casa tienen que estar muy claras y ser sencillas. Esto quiere decir que bajo ningún concepto se puede permitir que el niño o niña manifieste estas conductas en casa sin que tenga las consecuencias disciplinarias y correctivas necesarias.  Los castigos físicos suelen aumentar la agresividad, por lo que es mejor el diálogo sincero.

Habla con tu hijo o hija, constantemente. Hazle saber que el niño o niña víctima de su conducta está sufriendo y la está pasando mal.  Así tiene la oportunidad de reflexionar sobre el mal momento que están pasando sus familias

– Muchas veces estos niños intentan llamar la atención.  Trata de compartir más tiempo y realizar actividades en familia para crear valor de convivencia, armonía y solidaridad.

Fuente Imagen ThinkStock.

Por:
Etiquetas:
Categorías: General
Comparte este artículo