¿Qué hacer ante una Educación Permisiva?

¿Qué hacer ante una Educación Permisiva?
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Niños que pueden hacer y decir lo que quieran.  Pueden hacer con su tiempo lo que les venga en gana.  No tienen responsabilidades y,  además,  se creen con muchos derechos dentro del hogar.

Poner límites y disciplina son unas de las tareas más difíciles en cuanto a la educación de los hijos se refiere.  Los padres no han estudiado para ser padres y el tener que educar muchas veces representa un reto constante porque con toda seguridad o se quiere dar lo que no se recibió o se quiere enseñar de la misma manera que se aprendió. Y la realidad es que hay que adaptarse al momento y a los hijos de ahora.

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Cuando los niños y niñas encuentran que tienen un tope de acción suelen incomodarse porque no se les permite hacer lo que quieran y cuando quieran, pero la realidad es otra muy distinta: en ese momento quieren esa libertad de elegir pero agradecen enormemente tener un “camino” dibujado para andarlo.

Si tienes problemas para distinguir lo que debes permitir y lo que no, estos tips pueden ayudarte:

– Los niños y niñas consentidas en todo lo que quieren suelen ser caprichosos y no apreciar las cosas buenas de la vida.  Creen que todo se lo merecen. No des todo lo que te pidan.

Los buenos modales nunca sobran, por tanto, tienes que exigir un mínimo de respeto y que  reflexionar sobre ello. Que “lo cortés no quita lo valiente”.

– Pon límites en cuanto a espacio de acción: por ejemplo,  hay una habitación asignada para él o ella, pero la sala-comedor es de todos.  Deben tener un mínimo de orden y limpieza.

– Deja clara las normas en cuanto a las horas de recreación y de obligaciones.  No puede haber un disfrute sin que haya habido una responsabilidad bien cumplida.

– Ignorar lo que dicen y lo que hacen puede ser muy cómodo, pero tarde o temprano las consecuencias para todos pueden ser muy negativas,  ya que terminan causando desequilibrios por su inmadurez para enfrentarlas responsablemente.

– La gente que nos rodea debe tener claras nuestras actitudes y las formas de educación que queremos para nuestros hijos. De esta manera se evita que lo que nosotros prohibimos,  otros lo permitan.

– En los casos de padres separados es un mecanismo de los niños el aprovechar la situación de disconformidad que tienen ellos entre sí para intentar manipular a alguna de las partes.  De esta manera,  si alguno no le da algo, el otro sí. Hay que vigilar esta circunstancia e intenta llegar a un acuerdo con tu ex-pareja sobre asuntos que competan a los chicos.

La formación de la personalidad acarrea múltiples factores que tienen que ver con la educación y los valores que recibimos a lo largo de nuestra infancia y adolescencia.  El tener un norte y saber seguir normas y guías puede significar la diferencia entre la derrota o la victoria en la vida.

Fuente Imagen ThinkStock.

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